Capítulo 10- La proclama
Y el Capitán habló así:
"Voy a conceder la libertad a todos aquellos que no deseen un nuevo rumbo. Tendrán una paga justa por sus servicios, y un historial borrado"
Levantando murmuraciones e inquietudes.
Parecía una sentencia desconcertante y sorpresiva,
Y yo no podía sentirme tranquila con aquella decisión. Yo observaba todo detrás del mástil mayor, muda y angustiada, pero impotente a la vez.
Y yo no podía sentirme tranquila con aquella decisión. Yo observaba todo detrás del mástil mayor, muda y angustiada, pero impotente a la vez.
Porque me sentía responsable de aquella decisión.
Y cuando el Capitán tomaba decisiones, cuando él tenía un objetivo, cuando tenía claro lo que quería, podía ser muy radical y peligroso.
Aquello era una declaración de abandono.
Precipitada y sorpresiva.
Pero no había duda de que lo que me había ocurrido la otra noche, había sido el detonante mayor de aquello.
Lo que apresuraba las cosas.
Callada esperaba mi momento.
Comentarios
Publicar un comentario